La libertad reside en la educación y en la cultura

El próximo domingo 25 de mayo hay elecciones en Europa, tal y como muchos sabrán, o no, debido al esfuerzo, un tanto inútil, de los medios de comunicación para que nos enteremos, aunque eso sí, se ha dedicado mucho más espacio informativo a la final de la champions en Lisboa.

Debido a muchos factores, posiblemente estas eleciones al parlamento europeo tendrán un altísimo índice de abstención, yo mismo seré uno de ellos.

Podemos profundizar en el por qué de esa alta abstención, del por qué de la desafección de la gente ante la política, sobre todo ante los políticos, sería un debate muy largo, aburrido incluso, pero hoy quiero hablar de otra cosa, aunque relacionada con ello, sin duda.

Me gustaría hablar de libertad y democracia, muchas veces ligadas, unidas, estableciéndose como palabras sinónimas, y no estoy de acuerdo, en absoluto.

Democracia no tiene porqué tener el  mismo significado que libertad, ya que el acceso a las urnas por parte de todo el mundo (mayor de edad) no significa que ese pueblo, país, sea libre. Pongamos por caso un ejemplo teórico, pero que sin duda, puede verse en algunos países, muchos más de los que pensamos, un país analfabeto, inculto, mal educado, será fácilmente manipulable por el poder, no tendrá ningún sentido crítico ni analítico ante la opción de voto, simplemente votará la jeta del candidato o candidata de turno que le suene más, o al que le dé unos duros para la despensa para comprar sin escrúpulo alguno su voto, votará por inercia, por costumbre, porque ese velará por mis intereses no por una convicción basada en la reflexión, en el conocimiento de su entorno, en las verdaderas necesidades de él y de su comunidad. ¿Es eso libertad? y profundizando más, ¿es eso democracia?, la respuesta, al menos para mí es NO.

Sin embargo planteémonos la situación a la inversa, casí idílica, por no decir utópica, al menos si pensamos en España; un país culto, educado; esos ciudadanos tendrán una capacidad mayor para poder ejercer con independencia y libertad ese derecho a voto, será mucho más inmune a la manipulación. En definitiva, tendrá libertad para poder ejercer su opción de voto con auténtica independencia.

Un país inculto tiene políticos incultos. Eso es fácilmente comprobable escuchando discursos y declaraciones que en estos días se multiplican, hay elecciones, recuerden. Más allá de las meteduras de pata por gente dotada de “discursos intelectualmente superiores”, no se observa una fluidez de palabra, un discurso preparado, inteligente, culto, tan sólo está dotado de partidismo ciego, de inquina política al adversario, incluso de cierta bajeza.

Pero no nos vayamos del tema, mi intención en estas líneas, y ya a modo de conclusión, es mostrar mi total certeza que un pueblo libre no es aquel que tiene acceso a las urnas, sino el que tiene acceso a la educación y a la cultura, dos pilares vilipendiados y sacudidos como un saco de boxeo por nuestros políticos de hoy día. Tal vez habría que hacerse la pregunta de por qué, ¿Por qué estos políticos ningunean la educación y la cultura? pero esa pregunta tiene fácil respuesta, ¿no creen? Aunque siempre nos quedará la final de la champions, apagar la tele si nuestro equipo ha perdido e irnos a dormir.